Ver Post

Nadar o la ligereza en medio del caos

Como en el sexo, nadar es agotador. Te sumerge en una ligereza como pocas pero, al mismo tiempo, cada movimiento implica la toma de conciencia de una parte funcional de tu sistema. Nadar es como abrazar la ligereza en medio del caos. Tus rarezas fluyen acompañadas de las de la otra persona y ese es un proceso simple y leve. Así, el comienzo del amor podría parecerse a la lucha por respirar entre brazada y brazada.
Ver Post

Casada con mi amiga (o cómo la amistad entre mujeres se parece a un matrimonio veterano)

Ver Post
Ver Post

¿Quién paga el telo?

Dueñas y señoras de nuestros cuerpos, informadas, independientes… pero, ¿y quién paga el telo? ¿A quién le importa? Según algunos estudios las mujeres ultramodernas de hoy, incluso las que se consideran “progres”, seguimos esperando que el hombre pague las primeras citas.
Ver Post